lunes, 1 de abril de 2019

MERLUZA CON SALSA DE LANGOSTINOS

Esta merluza os encantará. Es una receta sencilla pero que tiene un sabor espectacular. Ya va a formar parte de mi recetario habitual. Como digo muchas veces con pocos ingredientes se pueden hacer recetas de 10.  Y ésta es una de ellas. La encontré en la web https://www.ybarraentucocina.com . La encontré y no dudé en hacerla. He variado un poco las cantidades.
La foto no le hace justicia. Es mi asignatura pendiente.
Yo he utilizado rodajas de merluza fresca, pero perfectamente se pueden usar lomos, filetes...
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

800 gr. de rodajas de merluza
400 gr. de langostinos
1 vaso de vino blanco
2 dientes de ajo
1 cucharada de harina
Sal
Agua
Perejil fresco picado
Aceite de Oliva Virgen Extra




En primer lugar, comenzamos pelando los langostinos. Les quitamos la piel y la cabeza con lo que haremos un caldo sabroso. Para ello, echamos en una cazuela un fondo de aceite. Cuando esté caliente incorporamos las cáscaras y machacamos para extraer el jugo de las cabezas. Añadimos 1/2 litro de agua y salamos. Dejamos cocer sobre 10-15 minutos. Reservamos.

En otra olla echamos otro poco de aceite. Ponemos los dientes de ajo picados o en láminas. Eso va para gustos. En láminas se pueden sacar si no te gusta encontrar los pedacitos de ajo y darán el mismo sabor.
Dejamos que se dore, incorporamos la cucharada de harina, revolvemos bien y cocinamos 1 minuto. Vertemos el vino blanco y dejamos que hierva un poco para que se evapore el alcohol. Añadimos el caldo colado y cocinamos 5 minutos.

Ahora ponemos la merluza lavada, rectificamos de sal, tapamos la olla y dejamos que se haga sobre 7 u 8 minutos, dependiendo del grosor de la merluza.
Apartamos la olla del fuego y añadimos los langostinos. Se harán con el calor residual. Así nos aseguramos de que quedan en su punto.

Servimos con un poco de perejil espolvoreado por encima.

A disfrutar de esta rica merluza, sana y fácil!


lunes, 25 de marzo de 2019

TARTA DE CHOCOLATE, NATA Y FRESAS

Si hay algo que me gusta son los cumpleaños. Me parece una fecha alegre, para celebrar y compartir.
Normalmente suelo hacer la tarta de galletas de nata y chocolate (que no tengo publicada en el blog porque no soy capaz de sacarle una foto decente).
Esta vez he querido cambiar y nos ha encantado. La combinación de sabores de esta tarta es brutal.
Parece muy difícil hacerla con tantas preparaciones pero ya veréis que no lo es.
Está mejor si se hace el día anterior pero no pasa nada con montarla el mismo día. Es lo que hice yo. Hice el día anterior el bizcocho porque no me daba tiempo y la terminé el mismo día por la mañana. La tomamos por la tarde y no tuvo duda ninguna, jajaja... 
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

Para el bizcocho genovés de chocolate
4 huevos a temperatura ambiente
120 gr. de azúcar
100 gr. de harina
20 gr. de cacao en polvo sin azúcar
1 cucharada de levadura Royal
Un pellizco de sal

Para el almíbar
100 gr. de azúcar glas
1 vaso de agua
1/3 o 1/4 de brandy

Para el relleno
1/2 litro de nata para montar (35% materia grasa)
5 cucharadas de azúcar
1/2 kilo de fresas aproximadamente

Para la cobertura de chocolate
200 ml. de nata para montar (35% materia grasa)
200 gr. de chocolate de postres Nestlé
50 gr. de mantequilla


En primer lugar comenzaremos haciendo el bizcocho. Para ello precalentamos el horno a 170 Cº por arriba y por abajo. Es importante que esté calentando sobre 20 minutos antes de meter el bizcocho.
Cogemos un bol y echamos las yemas y el azúcar. Batimos con varillas eléctricas a velocidad media- alta hasta que la mezcla blanquee.
En otro bol, montamos las claras con una pizca de sal a punto de nieve.
Mezclamos con las yemas con ayuda de unas varillas manuales para que no se bajen, con movimientos envolventes.
Mezclamos la harina, el cacao y la levadura y tamizamos. Vamos incorporando a la mezcla poco a poco con las varillas manuales y cuando esté todo integrado volcamos sobre un molde untado de mantequilla para que no se pegue. Horneamos 30 minutos. Lo sacamos, lo dejamos templar un poquito, lo desmoldamos  y dejamos enfriar sobre una rejilla.
Mientras hacemos el almíbar. Ponemos en un cazo el azúcar y el agua. Ponemos a calentar y cuando hierva echamos el brandy y que reduzca un poco. Dejamos enfriar.
Cuando el bizcocho esté frío lo dividimos en 2 capas. Yo tengo una lira que me es muy práctica aunque se puede hacer con un cuchillo grande de sierra.

Montamos la nata y reservamos en la nevera.

Cuando el almíbar esté frío empapamos las dos partes del bizcocho con él. Nos ayudaremos de un pincel de silicona. Repartimos bien por las ambas superficies.

Colocamos una parte del bizcocho en un plato llano. Extendemos la mitad de la nata por encima. Procuramos que quede lo mejor extendida que podamos. Yo lo hago con una espátula larga.
Cortamos las fresas en trozos y las vamos poniendo encima de la nata. No es necesario cubrirla de todo, aunque eso es para gustos.
Ponemos la otra capa del bizcocho encima. Presionamos un poco y si se nos sale relleno por los lados intentaremos corregirlo con la espátula.

Ahora vamos a hacer la cobertura. Ponemos a hervir la nata. Cuando esté a punto de entrar en ebullición, añadimos el chocolate en trozos poco a poco y vamos removiendo hasta que éste se haya derretido por completo. Seguidamente, añadimos la mantequilla en trozos pequeños y revolvemos también hasta que se derrita. Ya la tenemos preparada. Dejamos templar un poco.

Para cubrir la tarta la ponemos en una rejilla con una bandeja de horno por debajo. Echamos sin miedo la cobertura encima de la tarta y veremos que la cubrirá por completo. Si vemos que por algún lado del lateral no lo cubre insistiremos en echarlo por ese lado.

Caerá mucho chocolate por la bandeja que también utilizaremos por algún lado que no se haya cubierto.

Pasamos la tarta con mucho cuidado con dos espátulas a un plato grande y llano y la ponemos en un portatartas y metemos en la nevera hasta que la vayamos a consumir.

Magnífica!!!!!

martes, 5 de febrero de 2019

COSTRINI CAPRESE

Hola! Hoy traigo una receta muy rica y rápida, algo que se agradece después de un día largo en las que no tenemos ganas de cocinar y hace que, a veces, las cenas se vuelvan monótonas y aburridas. 
Pero con pocos ingredientes y poco tiempo se pueden hacer cenas muy ricas.
La propuesta de hoy es un costrini caprese.
El costrini es un aperitivo italiano que se presenta en pequeñas rodajas de pan tostado y con ingredientes encima.
La que os propongo es más bien una tosta porque he usado una rebanada más grande pero me gustó dejarle el nombre así por los ingredientes que lleva, los típicos de una ensalada caprese: Mozzarella fresca, tomate en rodajas, albahaca y aceite de oliva virgen extra.
Bueno, vamos con la receta:

2 rebanadas de pan de bollo
1 bola de mozzarella fresca
1 tomate rama
Aceite de Oliva Virgen Extra
Albahaca (mejor fresca)
Sal
Pimienta negra recién molida


Comenzamos calentando el horno por arriba y por abajo a 200ºC.

Preparamos el aceite de albahaca. Ponemos un poco de Aceite de Oliva Virgen Extra en un vasito y añadimos sal, pimienta recién molida y albahaca cortada. Removemos y dejamos que repose.

Ponemos las rebanadas de pan en la rejilla del horno para que se vayan tostando un poquito mientras preparamos el resto de ingredientes. Cortamos el tomate en rodajas y hacemos lo mismo con la mozzarella fresca.

Ahora sacamos las rebanadas del horno, untamos con aceite de albahaca, ponemos el tomate encima y luego la mozzarella. Echamos otro poquito del aceite por encima.

Metemos en el horno durante 8-10 minutos, hasta que veamos que la mozzarella esté derretida.
Servimos caliente.

Ya tenéis la cena lista con pocos ingredientes y sin esfuerzo.
A disfrutarla!!!!

jueves, 24 de enero de 2019

PECHUGA DE PAVO RELLENA AL HORNO

Hola! Hoy vengo con una pechuga de pavo rellena que hice en las navidades.Como podéis ver el mantel es de esas fechas jejeje... Aún así esta receta vale para cualquier época del año.
El relleno es fruto de haber probado un redondo en un establecimiento de comida casera que me encantó.
Además tengo un truco, para quien no lo conozca, para meterlo en la malla que me contó la carnicera.
Veréis que así la receta es fácil y rápida.
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

1 pechuga de pavo abierta en forma de libro (os lo harán en la carnicería sin problema)
2 huevos cocidos
5 o 6 lonchas de bacon
2 Tranchetes
2 o 3 pimientos del piquillo
Aceitunas negras
1 cebolla
Un pelín de romero
Pimienta negra recién molida
Aceite 
Sal
1 vaso de vino blanco
Un trozo de malla para hacer rollos de carne
1 botella de agua de 2 litros vacía



Comenzamos extendiendo la pechuga de pavo abierta sobre una tabla. La salpimentamos por ambos lados. 
Extendida empezamos a rellenarla. Ponemos las lonchas de tranchetes. Encima las lonchas de bacon. Después los pimientos del piquillo abiertos y secados con un papel de cocina del líquido que trae en el tarro. Luego las aceitunas negras en rodajas gorditas. Por último cortamos los huevos cocidos en cuartos. Los colocaremos en la parte por donde empezamos a enrollar. Así no se nos saldrán. Enrollamos con firmeza y reservamos.

Ahora viene el punto clave. Meterlo en la malla.
Siempre había querido hacerlo pero me parecía muy difícil. Gracias a la carnicera lo he conseguido y he de decir que queda muchísimo mejor que atándolo.
Cortamos la botella de agua por abajo y por arriba. Lo que necesitamos es el cilindro del centro.
Vamos metiendo con cuidado la botella dentro de la malla. Si vemos que se nos resiste doblamos hacia adentro la botella para que la malla entre mejor. Ahora metemos el pavo enrollado dentro de la botella completamente y con cuidado vamos sacándola para que el rollo quede dentro de la malla. 




Una vez que quitemos la botella hacemos un nudo por los dos lados y cortamos la malla sobrante. 
Ya lo tenemos!!!!


Precalentamos el horno a 180º C por arriba y por abajo. Pincelamos el rollo de pavo con aceite de oliva y espolvoreamos un poquito de romero , lo colocamos en una bandeja apta para el horno y echamos el vino blanco en el fondo. Metemos en el horno durante una hora.



Ahora pochamos una cebolla en un fondo de aceite. Cuando esté pochada la vertemos en el vaso de la batidora, echamos un vaso de agua y batimos. Lo del agua es orientativo. Si queremos la salsa más líquida le vamos echando más y batimos de nuevo.

A la media hora le damos la vuelta. A los 45 minutos echamos la salsa de cebolla que hemos hecho y meneamos la bandeja con cuidado para que se junte bien la salsa con el vino blanco y los jugos de la carne. 
Cuando haya pasado la hora lo sacamos. Dejamos templar. Vamos cortando la malla y haciendo lonchas de un centímetro de grosor. Servimos con la salsa muy caliente.

A disfrutarlo!!!!!

lunes, 3 de diciembre de 2018

CARNE ASADA

Aquí en Galicia la carne asada no quiere decir que se haga precisamente en el horno. La solemos llamar así a la que se hace en la "pota" que solemos llamar a una olla, vamos.
Normalmente se suele acompañar de patatas pequeñitas, de esas de asar y de pimiento morrón, pero a mí no me dio tiempo a sacar la foto con la guarnición. Cuando la vuelva a hacer sacaré la foto como dios manda.
La salsa es espectacular. Es el resultado de dorar mucho la cebolla, añadir vino blanco y agua y hacer la carne a fuego lento, sin más. Ese truco me lo dio mi tío y tenía razón. 
La carne tiene que quedar tierna.
Es una buena opción si tenéis invitados porque se puede hacer el día anterior y así no agobiarse en la cocina el mismo día. Además está más rica al día siguiente.
También es una receta muy recomendable para las fiestas navideñas, yo de hecho creo que la pondré algún día. 
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

1 kilo y cuarto de aguja de ternera (puede usarse jarrete también)
1 diente de ajo grande o 2 pequeños
1 ramita de perejil
2 cebollas bien grandes
1 vaso de vino blanco
Agua (comenzamos con un vaso)
2 clavos de olor
Aceite de oliva
Sal


Comenzamos limpiando la carne de restos grandes de grasa y la cortamos en trozos grandes porque luego al cocinarse menguan un poco.
En el mortero machacamos los ajos, el perejil y la sal bien y vamos adobando la carne. Dejamos que coja sabor.




Mientras pelamos las cebollas y las cortamos en luna o en juliana.
Ponemos a calentar la pota con un fondo de aceite a fuego medio. Echamos la cebolla y dejamos que se vaya dorando. Debe quedar muy dorada pero nunca quemada.



Retiramos la cebolla y en ese mismo aceite sellamos la carne por todos los lados.



Añadimos el vino blanco y dejamos que se evapore el alcohol, echamos la cebolla y un vaso de agua. Dejamos que hierva y bajamos el fuego. Debe cocinarse a fuego lento hasta que esté tierna.

A lo mejor hacia el final de la cocción la salsa puede ser que reduzca demasiado. La solución es bien fácil añadir un poco de agua caliente y menear la pota.
Quitamos la carne y pasamos la salsa por la batidora. 
Volvemos a meter la carne y damos un hervor.

A disfrutar de esta carne asada en la "pota"!



lunes, 29 de octubre de 2018

SOLOMILLOS DE PAVO CON CHAMPIÑONES EN SALSA

Hasta ahora solamente comía filetes de pavo a la plancha o solomillos para brochetas. Pero quería cambiar un poco. Indagué por Internet buscando recetas que tuvieran salsa y me encontré una que sabía que me iba a gustar. La receta pertenece a El sabor de los lugares . Es muy fácil, se hace rápidamente y nos ha encantado a todos.
La foto no hace justicia al plato pero,como muchas veces, la prisa por comer de los comensales hace que salgan las fotos de aquella manera, jajaja...
Cuando la vuelva a hacer intentaré hacer justicia con este solomillo de pavo.
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

2 solomillos de pavo en 4 trozos cada uno
1 cebolla grande
2 dientes de ajo
400 gr. de champiñones cortados en cuartos
3/4 de vaso de vino blanco
1 pastilla de caldo de pollo (La mía Avecrem 100% natural)
Agua
Laurel
Aceite de oliva
Sal
Pimienta negra recién molida




Comenzamos pelando y troceando la cebolla. Ponemos 3 cucharadas de aceite en una olla baja y la pochamos a fuego medio. Cuando empiece a dorarse la echamos en un vaso ancho y la trituramos con la batidora junto con un vaso de agua (este paso me pareció un poco raro en principio pero el resultado me ha sorprendido para bien). Reservamos.

Ahora vamos a dorar los trozos de solomillo salpimentados (previamente los había adobado con ajo laminado para que cogiera el sabor pero se los quito antes de dorarlos ).
Seguramente tendremos que echar en la misma olla un poquito más de aceite. Una vez que los trozos estén dorados echamos la salsa del sofrito reservado y el vino blanco. Subimos el fuego para que se evapore el alcohol.

Añadimos los champiñones, la hoja de laurel y la pastilla de caldo disuelta en medio vaso de agua. Removemos.

Bajamos el fuego y cocinamos a fuego medio-bajo durante 15-20 minutos. Conviene no excederse en la cocción para que no nos quede seco. A mí, al tener troceados los solomillos, con 15 minutos me fue suficiente.

Espero que os haya gustado. Un plato muy rico y sano que se hace en un plis plas.

miércoles, 17 de octubre de 2018

BIZCOCHO DE PLÁTANO Y PEPITAS DE CHOCOLATE 2

Hola! Esta vez vuelvo con un bizcocho que me ha gustado mucho. Su primera versión: Bizcocho de plátano con pepitas de chocolate
es con mantequilla y con azúcar moreno. Es más contundente, pero muy rico también, tipo los de Tía Mildred. Pero esta vez me apetecía probar uno más esponjoso. Esta receta es  la típica del bizcocho de yogur 1,2,3 . Seguramente ya la habréis probado pero con el plátano queda más jugoso.

Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

1 plátano bien maduro
1 yogur (yo usé uno de plátano aunque podéis usar el natural)
3 huevos
Aceite de oliva (1 medida del vaso de yogur)
Azúcar (2 medidas del vaso de yogur)
Harina (3 medidas del vaso de yogur)
1 sobre de levadura tipo Royal
Unas arenitas de sal (acrecienta el sabor)
100 gr. de pepitas de chocolate
Un poquito de mantequilla para engrasar el molde



En primer lugar, precalentamos el horno a 180 º C con calor arriba y abajo.

Engrasamos el molde por todo el interior con mantequilla. Ahora espolvoreamos con harina y sacudimos el exceso.

Comenzamos poniendo en un bol  los huevos y el azúcar. Batimos con las varillas eléctricas hasta que la mezcla haya blanqueado y doblado su volumen.
Añadimos el yogur y seguimos batiendo. Cuando veamos que está incorporado vamos añadiendo el aceite poco a poco y batiendo a la vez. Echamos un pelín de sal.
Ahora es el momento de echar la harina y la levadura mezcladas y tamizadas. Iremos añadiendo poco a poco integrándola con ayuda de unas varillas (en este caso manuales) y con movimientos envolventes para que no se baje la mezcla.
Por último, incorporamos las pepitas de chocolate y repartimos por toda la masa. Me olvidé de enharinarlas que es el truco para que no se vayan al fondo.

Volcamos la masa en el molde (yo usé uno rectangular tipo plum cake) y horneamos durante 45-50 minutos. Ir pinchando con el palillo por el centro a los 45 minutos. Si sale seco es que ya está. El mío tardó 50 minutos. Cada horno es un mundo.

Retiramos el molde del horno y lo dejamos 5 minutos para que se temple un poco. Luego desmoldamos sobre una rejilla y dejamos enfriar.

Ya tenéis este bizcocho que os va a encantar a todos!